La a, la primera letra del abecedario y la más solicitada. Apenas en estas nueve palabras de inicio otras nueve “a” parecen confirmar la reivindicación de la a como primer argumento del idioma y primer refugio de anclaje de la comunicación personal. Es por esto y por mucho más que ponemos el acento en la a y la encumbramos a la categoría de sitio web para dejar en él un rastro modesto pero inequívoco de nuestro pasar por el camino. 

Depositamos en esta primera letra de las vocales la confianza en la fuerza y el empeño de una amistad que se ha hecho y seguirá haciéndose en la andadura de cada día, un lazo que se nutre del valor tangible del apoyo común y la confianza en la mano permanentemente tendida que nos permite crecer juntas.

La a forma parte de nuestros nombres, apellidos, escalas de tiempos y atajos de singladura. Nos permite compartir modos y reflejos, acertar a definir la esencia que nos nutre y revelar la tranquila solidez de la palabra que exponemos y la imagen que revelamos.   

Escribimos sobre lo que hacemos, vemos o nos conmueve. Compartimos lo que nos atrae, alegra o empuja a vocear. Un ejercicio de cordura y una apuesta firme por los valores del ser humano y el futuro de este maravilloso planeta que no nos pertenece y que se llama Tierra.

 

TODO LO QUE HAY